Un pequeño grupo de socios de NovaRoma empezamos a organizar un grupo de reconstrucción histórica. Al principio éramos sólo tres personas, Pompelianus, Ennia y yo, Octavianus (permitidme la libertad de usar los nomina romanos...).

La cosa fue creciendo y acabó convertida en la Legio VIIII Hispana, dentro de la asociación NovaRoma Hispania. Al principio hubo que luchar contra la inercia de algunos socios, demasiado acostumbrados a las relaciones virtuales y que no veían futuro a una actividad que implicaba contacto físico real. Aparte del problema de lo costoso que era comprar el equipo necesario. Pero con voluntad y mucho entusiasmo conseguimos que la iniciativa tirase adelante.

Con el tiempo se planteó hacer una primera reunión física, con el equipo que ya teníamos algunos. Esa reunión se realizó en el campamento legionario de Petavonium, en Zamora. Fue la primera vez que la Legio VIIII apareció en público y a pesar del frío glacial (era semana santa) todos nos vestimos y disfrutamos como enanos por primera vez de nuestra afición.

En poco tiempo el ritmo se aceleró bastante y empezamos a acudir a diferentes eventos por toda España. El grupo fue creciendo en número y empezaron a crearse algunas tensiones entre la asociación "madre", NovaRoma Hispania y la Legio VIIII Hispana. Finalmente los dos grupos se separaron, y después de un tiempo se creó la asociación Hispania Romana, para cobijar legalmente a la Legio.

Alrededor de 2010 y debido a ciertas fricciones sobre la gestión de la asociación se produjo una escisión, parte de los socios de Madrid y todos los socios de Catalunya abandonamos el grupo.

 

La Legio VIIII Hispana es el proyecto más serio que he fundado, el que tenía las mejores opciones para crecer y convertirse en un grupo de referencia mundial. Pero dudo de que lo pueda ser ya. En la tensión que siempre se da en los grupos de reconstrucción entre los "puristas", que quieren hacer un trabajo riguroso y de valor académico, y los "epicureos" que sólo quieren disfrutar de la afición sin romperse demasiado la cabeza, casi siempre acaban ganando los segundos. Al menos eso es lo que pasó en la VIIII. Sumado a los problemas de ego (más bien SUPER EGO) que también se dan casi siempre en estos grupos... Nunca he entendido cómo hay personas que valoran tanto el poder, incluso el insignificante poder de dirigir un grupo de frikis, que son capaces de hacer cualquier cosa con tal de conseguirlo. Incluso herir de muerte al propio grupo...

A continuación cuelgo algunas imágenes de los eventos a los que acudí con la Legio VIIII.

Encuentro en Petavonium

Baños de Valdearados

Leon Natalicio de las Aguilas

Guissona

Marcha en Jaen

Ibiza

Lyon

Villa de La Olmeda

Sabadell Renovatio Arragonis